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Trucos para usar las tarjetas de crédito en tiempos de inflación

Las altas tasas de interés ponen nerviosos a muchos: pagar el monto mínimo puede generar una deuda insoportable.

Trucos para usar las tarjetas de crédito en tiempos de inflación | Garantia Plus

En tiempos de inflación y altas tasas, ¿cuál es el costo real de pagar solo el monto mínimo de una tarjeta de crédito? ¿Siempre conviene comprar en la mayor cantidad de cuotas posible?

Aquí una serie de recomendaciones y mitos sobre su uso:

Tomar nueva deuda

Cuando por una situación fortuita no se cuenta con el dinero para pagar los gastos de la tarjeta al vencimiento, una de las opciones es cumplir solo con el “pago mínimo” que determina el emisor en el resumen.

“El pago mínimo implica tomar una deuda que tiene intereses que se van agrandando. Está pensado para mostrar voluntad de pago frente a un problema, pero al mes siguiente se debería cancelar”, aconsejó Ezequiel Fanelli, gerente Rentas Masivas de Banco Galicia. El costo actual de refinanciación del pago mínimo tiene una tasa nominal de 70,50% anual.

El 98% del pago mínimo se computa al pago de intereses y solo 2% a cancelar el consumo que se debe, según detalló la firma Resolvé Tu Deuda, especializada en reparación de créditos.

“Es una modalidad que no puede extenderse mucho porque cada mes se suman intereses sobre lo que no se pagó del mes anterior y el crédito que el banco está dispuesto a dar a cada cliente llega a un tope”, advirtió Guillermo Barbero, socio de First Capital Finance.

¿Y si ya se hizo?

Algunos bancos ofrecen la opción de financiar el saldo que quedó sin pagar —después del mínimo— con un plan de cuotas fijas, que también tiene alto un interés, pero deja de correr la tasa de financiación que puede convertirse en una bola de nieve.

“Si se pagó el mínimo al vencimiento y a los pocos días posteriores se consigue el dinero para cancelar el consumo incurrido es mejor hacer un segundo pago sin esperar al mes siguiente”, dijo Mariano Mancurti, gerente de tarjetas del banco HSBC.

Por ejemplo: si después de pagar el mínimo, quedó una deuda de $10.000 y a los cinco días se paga $3.000, corren intereses por $10.000 por cinco días y por $7.000 los 25 días restantes del mes.

Las entidades financieras están atentas a la posibilidad de que un mayor número de clientes entren en mora. Por eso, también el monto mínimo que se puede pagar va subiendo (es más alto sobre el total) y el nivel de crédito que cada banco está dispuesto a financiar a cada cliente disminuye. “La financiación de los consumos no es infinita. Los bancos reaccionan poniendo límites. En un contexto como el actual, al no subir el límite de crédito en realidad es como si se bajara”, aclaró Barbero.

Adelantar el pago

Hay varias herramientas para planificar el mejor momento para un gasto. En el caso de tener dos tarjetas de crédito, por ejemplo, conviene que sean de distinta marca y con fechas de vencimiento de pago diferentes, lo que da flexibilidad para usar una u otra de acuerdo al flujo de dinero esperado.

“La fecha de vencimiento se puede cambiar fácilmente y no impacta en el saldo a pagar o en las compras en cuotas”, explicó Mancurti.

Estimar los dólares

El tipo de cambio se toma según el día del vencimiento de la tarjeta, no el de la compra. “Si el cliente ya hizo la compra y tiene el dinero y teme que el dólar se dispare puede adelantar el pago y asegurarse el tipo de cambio de ese día”, recomendó uno de los expertos.

Pero, ¿qué pasa si no se paga el total de los consumos en dólares? Se debe consultar en cada banco. Algunos pesifican el saldo y otros lo hacen recién al momento del siguiente vencimiento.

¿Qué gasto es?

Los especialistas recomiendan no usar la tarjeta de crédito para financiar en cuotas los gastos corrientes —que se realizan todos los meses como compras en el supermercado o medicamentos— porque se comprometen los ingresos futuros.

“En esta época de alta inflación, la tentación es usar la mayor cantidad de cuotas posibles. Pero si se trata de un gasto corriente, al principio no se da cuenta pero después empieza a escalar y arranca el mes con menos ingresos”, señaló Fanelli.

Cuotas o no cuotas

La conveniencia del pago en cuotas depende de las tasas. “La gente se equivoca porque piensa que al comprar en 12 cuotas, la inflación licúa el precio. Pero tener una inflación de 40% no significa que ahorrás 40%”, comparó el economista Mariano Otalora.

Según su opinión, cambiar deuda cara por deuda barata siempre es una buena opción. “Se puede sacar un crédito si está por debajo de las tasas de las tarjetas y cancelar. Las tarjetas no se financian por mucho tiempo”, recomendó. Las tarjetas de crédito nacieron como una forma de reemplazo del efectivo —apuntó Otalora—, pero terminaron funcionando para muchas personas como un financiamiento encubierto.

El presupuesto

Los especialistas recomiendan planificar: el 70% de los ingresos deberían destinarse a los gastos básicos (alimentos, transporte, vivienda) y el resto a entretenimiento, ahorro y pago de deudas. Si se gasta más del 30% del salario en el pago de deuda, se considera que hay un problema de sobre-endeudamiento.

“El problema radica en que no tenemos una educación financiera desde niños. Nadie nos enseña a usar una tarjeta. Mucha gente usa la tarjeta de crédito como un ingreso extra y es un error muy común”, opinó Rodrigo Nadal, gerente de Resolvé Tu Deuda. Su consejo es contar con dos tarjetas: una con un límite menor para usar en gastos frecuentes y otra con límite mayor para una emergencia.

¿Vacaciones con tarjeta?

Un ejemplo de gasto no frecuente son las vacaciones. Sin embargo, Nadal advierte que si no se cuenta con ahorros es un error financiarlas totalmente con la tarjeta de crédito. “Es importante poder ir destinando el 10% del salario como ahorro para las vacaciones”.

Algunas entidades ya advierten sobre el incremento de sus clientes en mora. En uno de los principales bancos del sector privado indicaron que actualmente el 10,13% del total de sus clientes está en situación de “deterioro”, con más de 90 días de atraso en el pago. En el último año, la cantidad de personas en esta situación creció un 10%.

Por eso, los bancos comienzan a implementar algunos programas de educación financiera para sus clientes u ofrecen nuevas formas de presentación de los costos de las tarjetas para su mayor comprensión. Banco Galicia, por ejemplo, sumó a su app una opción de ver en una sola pantalla todos los consumos.

22 noviembre, 2018

NewsGP

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