El parabrisas, mucho más que un vidrio protector

El parabrisas, mucho más que un vidrio protector | Garantia Plus

El parabrisas se encuentra entre los cristales que conforman la estructura de un vehículo y para un manejo seguro resulta de vital importancia que esté en las mejores condiciones para que permita una vista clara y despejada hacia el entorno.

“A diferencia de lo que muchos usuarios creen, el parabrisas de un vehículo no solo cumple con la función de brindar una visión óptima y proteger el interior del habitáculo de los agentes atmosféricos, sino que además está diseñado para resguardar la seguridad de los ocupantes ante un eventual choque. El parabrisas pasó a ser una pieza estructural de la carrocería al venir pegado a ella. Con esto se logró obtener una mayor rigidez del habitáculo y, en el caso de impacto, una mejor distribución de las fuerzas que se generan”, explicaron desde Cesvi Argentina, y señalaron que, “por estos motivos, el parabrisas se encuentra dentro del grupo de piezas de seguridad pasiva de la unidad. Además, es el respaldo del airbag frontal del acompañante, ya que cuando se activa, la bolsa se abre apoyándose sobre el parabrisas en el momento del despliegue”.

Gonzalo Linares, Team Leader de Seguros en Pilkington Automotive Argentina, explicó por qué el parabrisas es una pieza fundamental en la estructura del vehículo. Aproximadamente compone el 32% de la estructura de un rodado y representa el 68% de la rigidez estructural del mismo. “El parabrisas es un cristal formado por dos hojas de vidrio curvado o plano superpuestos, adheridos entre sí por una lámina de Poli Vinil Butiral (PVB), de gran resistencia mecánica y muy difícil de atravesar (se aplica a presión y con temperatura) que, ante un impacto absorbe la energía del choque al mismo tiempo que mantiene su adherencia al vidrio”.

Señaló además que “este vidrio laminado (también puede encontrarse en laterales y techos) al momento de recibir un impacto permite que el cristal se mantenga estructuralmente armado sin que sufran daños los ocupantes del vehículo. Para ello, no solo se requiere de un cristal de calidad original, sino también de procedimientos adecuados para garantizar su máxima seguridad”.

Instalación original
Durante la fabricación de un vehículo, como en la planta de Fiat en Ferreyra, Córdoba, el parabrisas (nacional) se incorpora “en las primeras estaciones del trabajo de Montaje, dos personas lo montan y el robot le carga el pegamento para que se adhiera a la carrocería. Previo a eso hay una preparación de primer y del espejo retrovisor. Al cierre del proceso de producción se revisa el aspecto estético y que no haya filtraciones de agua. Así, la garantía de fábrica incluye “todo lo que sea defecto y no daño. Esto último puede tener excepción en el caso que se demuestre que fuera generado por causa del auto (un daño por torsión), en ese caso sí se cubre. Como regla general es por defecto del producto”, indicaron desde Stellantis.

En tanto, en la planta de Peugeot-Citroën en El Palomar, al instalar el parabrisas (nacional o importado) en la línea de montaje, “se hace en el primer sector de vestido de la carrocería. El encolado (aplicación de pegamento) lo realiza un robot automatizado. El montaje sobre el vehículo lo efectúan dos operarios asistidos por un manipulador. Previo, en la zona de preparación se monta espejo retrovisor y se activa el primer que viene colocado en el vidrio y se carga el parabrisas en la isla robotizada para su aplicación de cola. Al terminar, se revisa conformidad geométrica con la carrocería (buen posicionamiento), conformidad de aspecto del propio vidrio y estanqueidad (que no ingrese agua ni filtre aire al habitáculo, que esté correctamente pegado), en cuanto a la garantía, incluye cualquier defecto de fabricación del propio vidrio y defectos originados en el montaje (como filtración de agua o de aire)”, explicaron desde dicha planta.

Acerca del servicio de posventa, tanto para los vehículos nacionales como importados, explicaron que los parabrisas de más alta rotación están disponibles en la red de manera inmediata. En caso de no contar con el mismo, el concesionario lo pide a Logística Postventa, donde el pedido es despachado con prioridad y llega a destino en un tiempo determinado según la localidad. En la mayor parte del país este lapso es de 24 horas. El tiempo de instalación del parabrisas es aproximadamente de dos horas; luego debe esperarse el tiempo de secado del pegamento (6 horas). “Se recomienda realizar el cambio en la posventa oficial de la marca. En toda la red de concesionarios para contar con el repuesto original, que asegura todas las cualidades del producto. Dentro de las prestaciones que da el mismo se encuentra la insonorización, también la asistencia a los sensores de las ayudas a la conducción (ADAS). Un parabrisas no original puede ser ofrecido como legítimo y no contar con las especificaciones en cuanto al espesor, la curva, etcétera; esto puede generar lecturas erróneas de los sensores de lluvia, freno autónomo, entre otros sistemas”, aclararon desde Stellantis.

¿Cuándo se debe cambiar?
Transitar por caminos de ripio o recibir golpes de granizo, gravilla o piedras pueden generar en el cristal los daños más frecuentes que son: la rotura tipo ojo de buey (y con micro fisuras) y en estrella. “Si el daño se encuentra en la zona definida como el área de visión principal del conductor, se recomienda sustituir el parabrisas. Fuera de dicha zona, se lo podría llegar a reparar por medio de la técnica de inyección de resina”, señalaron desde Cesvi Argentina. Y, en caso de una rotura con grietas, estas habitualmente terminan propagándose por el resto de la superficie del parabrisas por fuerzas externas, variaciones bruscas de temperatura, o al circular con el vehículo por carreteras irregulares; en este caso debe sustituirse el parabrisas.

Los expertos indican que, de necesitarse este repuesto, el mismo debe adquirirse en un centro especializado de instalación de vidrios, en un concesionario oficial o en un local de repuestos. Pero, desde Cesvi Argentina explicaron que “es muy importante tener en cuenta que el parabrisas para el mercado de reposición debe contar con el C.H.A.S. (Certificado de Homologación de Autoparte de Seguridad), significa que la pieza ha superado los ensayos de seguridad que exigen las normativas. Además, que el centro de instalación cuente con el personal capacitado para tal fin y con el herramental e insumos apropiados para realizar una instalación segura y de calidad. En la actualidad, Cesvi es un ente certificador de centros de instalación (listado de centros certificados en www.cesvi.com.ar)”.

“Ofrecemos parabrisas de alta calidad (laminados) marcas originales Pilkington, Sekurit u originales con logo de marca. Los más difíciles de conseguir y más onerosos son los originales para modelos Volvo, Land Rover, Subaru u otras marcas similares. En caso de no haber stock, tratamos de instalar un símil nacional o importado”, dijo Marcelo Fuentes, socio gerente de Cristales San Martin.

En tanto, Linares, de Pilkington, destacó que “abastecemos a todo el parque automotor argentino, certificados por normas internacionales de seguridad. Fabricamos parabrisas complejos, con sensores de lluvia, cámaras y la última tecnología del mercado ADAS (Advanced Driver Assistance System), sistemas que se encuentran en el parabrisas y brindan asistencia en la conducción. Los parabrisas más requeridos coinciden con los autos de mayor volumen y circulación en el país: los de pickups y utilitarios. En el caso de ocurrir algún inconveniente con el cristal instalado, tanto el taller instalador como la marca ofrecen garantía para el recambio”.

En la VTV el vehículo puede ser rechazado, ya que el parabrisas y la luneta (vidrio trasero) deben permitir una visión correcta y sin deformaciones; no deben tener elementos adheridos o pintados que no sean los reglamentarios. Asimismo, no deben poseer roturas ni rajaduras.
El mantenimiento del parabrisas debe realizarse con agua y un poco de amoniaco para desengrasar la superficie interior o exterior (los líquidos limpiavidrios y el alcohol son opciones útiles). Revisar el estado de las escobillas limpiaparabrisas y que no tengan restos que rayen el cristal.
Precios: Según marca, modelo, antigüedad y tecnología de la pieza desde $10.000 hasta superar los 250.000 pesos.
“Un parabrisas debe instalarse con poliuretano de alta calidad y con gran velocidad de secado, como así también con activadores específicos para mejorar la adherencia y evitar filtraciones o que pueda despegarse. El trabajo se realiza generalmente entre dos personas y el tiempo desde que llega el conductor y se va, es de 90 minutos promedio. Ofrecemos garantía por mala instalación (filtraciones o despegado), pero nunca por rotura”, aportó Fuentes

Desde Cesvi explicaron que si hay una incorrecta instalación, en una colisión podría suceder que “al activarse el airbag frontal del acompañante el parabrisas se despegue, ya que la bolsa de aire se apoya sobre él en el inicio del despliegue. Si esto sucede, el airbag no se desplegará correctamente. También, en un caso de vuelco del vehículo: como la estructura de la carrocería está diseñada para soportar los esfuerzos con un parabrisas bien pegado; si esto no resultó así, el techo se comprime reduciendo el espacio de supervivencia de los ocupantes en el habitáculo del vehículo”.

¿Pueden repararse?
Si bien se ofrece reparar el parabrisas en el caso de daños muy puntuales, los expertos señalan que es mejor reponerlo para que ofrezca las características originales de seguridad. “Los cristales no pueden repararse, y en caso de que lo hagan, el procedimiento es rellenar las rajaduras con resina acrílica y luz halógena (así se intenta disimular la avería a la visión del conductor); la realidad es que el cristal sigue fisurado y la única forma de arreglarlo sería fundiéndolo a 600 grados”, aclaró Fuentes.

En cuanto al tema del seguro automotor, “el cambio de parabrisas o el resto de los cristales del vehículo como el techo solar se cubre en los casos que se encuentre el mismo con daños por impacto de un objeto sea cual fuere (por un golpe ocasional, un choque o bien en un intento de robo). La rotura de parabrisas se encuentra dentro de la cobertura adicional de cristales. Siempre se incluye en pólizas especificadas mediante la cláusula correspondiente en la cobertura de terceros completos, que cubre robo, incendio total y parcial con adicional de cristales, y en mayores coberturas como las de todo riesgo”, dijo Javier Marcelo Speranza, productor de Speranza Hnos. Asesores en Seguros, que aclaró que la cobertura de rotura de parabrisas no está incluida en el seguro obligatorio.

Según la compañía, la cobertura puede ser en función de un monto fijo con una suma tope determinada o sin límites. En algunos casos y cuando corresponde a vehículos de alta gama (por su costo), el pago de la reposición puede requerir autorización por parte de la aseguradora.

Para informar al seguro se recomienda denunciar la rotura dentro del periodo de vigencia de la póliza y dentro de las 72 horas de ocurrido el siniestro. La cuota debe estar abonada en termino, según la modalidad y plan de pago acordado.

A la hora del recambio, según la operatoria de cada compañía, “se realiza mediante orden de reposición que puede ser enviada en forma directa al asegurado, tomando de la red de proveedores el más cercano al domicilio de este; en otros casos, luego de completar la denuncia, el productor asesor de seguros es el encargado de buscar y acordar con el asegurado la zona donde le queda más cómodo realizar el recambio y de ese modo se solicita al proveedor el valor y la disponibilidad del producto para luego poder generar la orden de reposición”, concluyó Speranza.

Por Patricia Osuna Gutiérrez – para La Nación

12 noviembre, 2021

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