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Chevrolet Onix Premier: un chico con la tecnología de los grandes

Es el primer modelo de su segmento con Wi-Fi de serie. Además suma sistemas de asistencia a la conducción y un eficiente motor turbo de 1 litro y 116 CV.

Chevrolet Onix Premier: un chico con la tecnología de los grandes | Garantia Plus

La nueva generación del Onix, el modelo más vendido de la marca en los últimos años y el más exitoso de Latinoamérica, cambió a lo grande.

Además del nuevo diseño, nuevos motores, y más tecnología, Chevrolet modificó su estrategia Onix sumando bajo el mismo apellido a las versiones sedán; antes conocidas como Prisma y ahora como Onix Plus.

Actualmente, la gama del hatchback está compuesta por seis versiones. En la franja de entrada e intermedia ofrece cuatro variantes, con precios que van desde $ 822.900 hasta $ 973.900.

Estas versiones llevan un motor 1.2 litros de 90 caballos de fuerza combinado con una caja manual de cinco velocidades.

La franja alta, por su parte, la componen las variantes Onix Premier, que se distinguen principalmente porque están equipadas con un motor turboalimentado de 1 litro que entrega una potencia 116 caballos de fuerza, y se combina con transmisión manual de 5 o una automática de 6.

Esta versión full es la única de su segmento en contar con WiFi nativo a bordo y en adquirir sistemas de asistencia a la conducción inéditos para su categoría.

Además cuenta con un muy completo equipamiento de seguridad, entre los que se destacan 6 airbags y control de estabilidad en todas las versiones, inclusive en la de entrada de gama.

La versión testeada por Clarín es la tope gama, denominada Premier II. Cuesta $ 1.126.900 y se diferencia de la Premier I porque tiene caja automática de sexta, en lugar de la manual de cinco velocidades, y un equipamiento de confort y seguridad más completo, que incluye climatizador automático, sensores de estacionamiento delanteros, alerta de ángulo ciego, y sistema de estacionamiento automático, entre otros.

Por tratarse de un vehículo que nació como popular es caro, aunque también hay que considerar que con todo este arsenal de tecnología y equipamiento se va un escalón más arriba. Sigue siendo un auto chico, pero ya no es el de antes. Ahora llega e impone nuevas reglas.

El motor de tres cilindros, turbo, de 1 litro de cilindrada es otro punto alto del Onix Premier. Se trata de un propulsor de nueva generación que le ha permitido mejorar notablemente su comportamiento tanto en ciudad como en ruta.

Eficiente, rendidor y económico, este nuevo motor cuenta con un sistema de correa dentada inmersa en aceite que le permite ser más silencioso.

Esto también la protege más del polvo y evita el desgaste, logrando que el mantenimiento de esta pieza se realice cada 240.000 kilómetros; detalle para nada menor teniendo en cuenta su costo.

Como todo auto chico, el Onix es ideal para la ciudad. El conjunto motor-caja se complementa de la mejor manera para transmitir un confort de marcha y un comportamiento inédito en este modelo.

A pesar de su baja cilindrada, el propulsor es sereno y no tiende a irse arriba en vueltas, pero siempre otorgando una respuesta inmediata cuando el conductor lo dispone.

La transmisión de seis velocidades es rápida en el paso de marchas, y está configurada para contribuir con el ahorro de combustible.

Un detalle que vale la pena mencionar es que esta versión tiene llantas de 16 pulgadas, y al ser sus neumáticos un poco más bajos puede pasar que las imperfecciones de las calles se sientan un poco más en el habitáculo.

Si bien el Onix es un “bicho de ciudad” su comportamiento en ruta y autopistas sorprende. A pesar de tener un motor chico, el turbo hace magia y permite que la reacción sea muy buena en prácticamente toda la franja de revoluciones. El vehículo (ni los ocupantes) sufren en maniobras de sobrepaso, ni siquiera con el aire acondicionado activo.

El Onix Premier es un vehículo más estable y seguro, condición que potenció con el agregado del control de estabilidad y tracción, dirección eléctrica con asistencia progresiva, y discos de frenos (delanteros) más grandes que los de su antecesor.

La posición de manejo es fácil de conseguir gracias a que el volante multifunción se regula en altura y profundidad; lo mismo que la butaca del conductor.

El tablero de instrumentos es clásico: velocímetro y tacómetro analógicos, separados por un display de 3,5” en el que se proyectan datos de consumo y presión de neumáticos, entre otros.

El equipo multimedia recibió la última actualización del sistema MyLink, y a diferencia de su antecesor, la pantalla ya no está en el centro de la consola, si no suspendida en la zona alta de la misma. Rápida al tacto e intuitiva, tiene 7 pulgadas y permite emparejar teléfonos mediante los sistemas Android Auto y Apple CarPlay.

La frutilla del postre es que tiene Wi-Fi a bordo. Según Chevrolet, la señal es hasta 12 veces más estable y permite conectar hasta 7 dispositivos de forma simultánea.

Se ofrece con un paquete de datos gratuito de 3GB o 3 meses y posteriormente, los clientes pueden adquirir paquetes de 2GB, 5GB, 10GB o 20GB.

Las sensaciones arriba del nuevo Onix son agradables y da gusto que un auto chico cuente con tanto equipamiento. Se lo disfruta. Aunque para esto es necesario pagar un poco más de un millón de pesos.

 

Por: Hernán Oliveri – Clarín

24 enero, 2020

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