Test drive: prueba al Chevrolet Onix RS

A sus conocidas virtudes mecánicas y de confort, esta versión agrega una estética deportiva que lo hace resaltar en su segmento

Test drive: prueba al Chevrolet Onix RS | Garantia Plus

Desde que se lanzó hace ya unos cuantos años, el Chevrolet Onix siempre demostró ser uno de los favoritos del público argentino. ¿Las razones? Una mecánica confiable, mucha versatilidad, buen nivel de equipamiento y un precio muy competitivo.

Tras ser renovado por completo en 2019, el moño comenzó a agregar versiones para mantenerse en el liderazgo de los autos chicos. Entre ellas, está la recientemente lanzada RS. Y aquí hay que hacer una aclaración: si bien puede pensarse que se trata de una variante picante del exitoso hatch, no lo es, sino que es una normal con ciertos agregados que le dan un look deportivo; o, como dicen desde la compañía, “con un paquete estético deportivo denominado Rally Sport”. Y algo más: este Onix inaugura una serie de modelos con este look & feel que Chevrolet lanzaría este año en nuestro mercado.

¿Cuáles son esos detalles que lo identifican? En el frente, resalta la parrilla en negro brillante que se integra con el paragolpes y que tiene un entramado que tiene cierta similitud con la del Camaro (¡nada menos!). Ahí aparecen el logo de la marca en negro y con fondo cromado y la sigla RS en rojo. Las ópticas con lucen un fondo oscurecido, y más abajo ya en el spoiler están las luces diurnas con faros LED tipo proyector sobre un marco también negro brillante.

De perfil presenta llantas de aluminio de 16″ (calza neumáticos 195/55) de diseño exclusivo y en negro brillante, el mismo color que se ve en los espejos y en el techo. El faldón (exclusivo del modelo) es en el color de la carrocería.

Las llantas del Chevrolet Onix RS son negras y exclusivas del modelo

Para finalizar con el exterior, en la parte trasera sigue el negro: resalta en el paragolpes con spoiler integrado y en el alerón tipo flotante sobre la tapa del baúl.

En el interior también predomina el negro pero con algunos detalles en rojo. El oscuro aparece en el techo, en la consola, en los apliques en plástico con diseño símil carbono, etcétera, y se combina con el rojo en las bocas de salida del aire acondicionado, y en las costuras de los tapizados de las puertas, volante, selectora y butacas.

Todo este paquete estético, ¿le queda atractivo? Definitivamente sí. Con estos agregados, logra transmitir una imagen sport y hasta agresiva que ciertamente no pasa inadvertida.

La posición de manejo es fácil de encontrar ya que tanto la butaca como el volante se regulan en múltiples direcciones, y las plazas delanteras tienen el apoyacabeza incorporado y con un diseño tipo competición. El espacio en las plazas traseras es el justo y necesario, teniendo en cuenta las dimensiones del vehículo.

  • Motor: naftero con turbo
  • Cilindros: 3 en línea
  • Cilindrada: 999 cc
  • Válvulas: 12
  • Potencia: 116 CV a 5500 rpm
  • Par: 16,5 kgm a 2000 rpm
  • Caja: manual de 5 marchas
  • Tracción: delantera
  • Consumo: 8,7 L/100 km en ciudad; 6,7 L/100 km en ruta a 120 km/h
  • Precio: $2.084.900

Como se dijo, está basado en la versión LTZ, por lo que el equipamiento no es de los más completos de la gama. ¿Por qué esto? Porque desde la marca buscaron ofrecer un vehículo con onda deportiva pero a un precio competitivo. Entonces, encontramos aire acondicionado, pantalla táctil de 8″ con central multimedia con conexión para Android Auto, entrada USB, cargador de 12 V, limitador de velocidad (sin control crucero) y sensores de estacionamiento trasero. En este caso, no cuenta con cámara de retroceso ni con wifi nativo ni con el sistema OnStar.

En seguridad ofrece un paquete completo: 6 airbags, frenos con ABS y distribuidor electrónico de frenado, control de estabilidad y anclajes Isofix.

Probada y eficiente

Yendo a la mecánica, equipa el nuevo motor de 3 cilindros y 12 válvulas 1.0 L con turbo, que genera 116 CV a 5500 rpm con un torque de 16,6 kgm desde las 2000 rpm y que se asocia a una caja manual de 5 marchas.

El impulsor es muy parejo y progresivo en la entrega. Y la elección de la transmisión manual no fue casual, ya que se trata de una caja de relaciones cortas y bien escalonadas, lo cual sumado al buen torque desde tan abajo logran que el conjunto se sienta un poco más rabioso que en la versión automática, especialmente a partir de las 2000 rpm que es cuando ya se tiene toda la potencia disponible.

En el interior del Chevrolet Onix RS también prevalece el negro, pero con detalles en rojo

Las prestaciones son más que correctas para este segmento: acelera de 0 a 100 km/h en 10,2 s, recupera de 80 a 120 km/h en 8,9 s (en cuarta) y alcanza una velocidad máxima de 182 km/h.

En cuanto a los consumos, son realmente muy buenos: 8,7 L/100 km en ciudad y 6,7 L/100 km a 120 km/h, tema que quizás se podría mejorar si contara con una sobremarcha más (a 120 km/h el propulsor trabaja a unas 3300 rpm).

El confort de marcha es más que agradable: silencioso, cómodo, con suspensiones bien calibradas que no transmiten las imperfecciones del camino a la cabina y con una muy buena sensación de manejo gracias a una dirección quizás un poco blanda pero que es bien progresiva y precisa cuando se acelera.

Dinámicamente se comporta bien, con cierta tendencia a rolar un poco en las curvas rápidas, pero muy estable en rectas y con mucha agilidad para hacer maniobras rápidas.

Este Onix RS tiene un precio sugerido al público de $2.084.900 (bien posicionado dentro de su segmento), y es una buena opción si se quiere tener un auto con una personalidad estética distintiva.ß

Por Diego Cúneo, para La Nación.

21 mayo, 2021

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